
Ha llegado hace poco, tiene muchos miedos, se supone que no la podían cuidar, quizás la han maltratado, pero hay que tener paciencia. No se deja tocar, ni se fía de nadie, pero poco a poco verá que ya está protegida para siempre.
Con tu ayuda podemos seguir ofreciéndole los cuidados, la atención y el espacio que necesita cada día.