
Nos la encontramos esquivando coches en la Nacional II, aparcamos en el arcén, y abrimos la puerta, ella vino corriendo y se metió de un salto en el coche, moviendo la cola de felicidad ,y dándonos lametones, estaba salvada.
Con tu ayuda podemos seguir ofreciéndole los cuidados, la atención y el espacio que necesita cada día.