
Fue rescatada de un mini balcón de la parte antigua de Barcelona, no tenía sitio ni para darse la vuelta. Es muy amorosa, ya es una abuela ,que necesita descansar y muchas caricias. Es muy delicada y siempre viene a saludarte.
Con tu ayuda podemos seguir ofreciéndole los cuidados, la atención y el espacio que necesita cada día.